Dice el poeta que corren tiempos perros, que la dignidad no da dividendos....
Pues creo que tiene sólo parte de razón, corren tiempos perros de verdad. Pero la dignidad nos da dividendos, y no precisamente pequeños.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios... eso también se decía en una canción, y ciertamente es verdad al 110%.
Vivimos en un mundo digital que a veces nos hace olvidar que la realidad analógica existe, que es eso lo que realmente importa.
Y porqué todo este tostón?
Digo más arriba que la vida acaba dando sorpresas, pues a mi me ha dado una hace poco, y ciertamente muy agradable.
Hace unos días retomé contacto digital con una persona que había conocido y que se dedicaba al mundo de la informática como yo.
Saludé a esta persona y me comentó que había cambiado de profesión, era actor!.
Se equivoca el poeta cuando dice que la dignidad no da dividendos. Esta persona me invitó a verlo actuar.
Ha encontrado una cosa que lo hace feliz, y no es digital!
TEATRO es la palabra. Hacer teatro... me dejó sin palabras...
O sí las tiene, es IMPROCEDENTE.... ;)
Pero procede hacer reir, procede improvisar, procede hacernos pasar un buen rato y contagiar la alegría de vivir.
El espectáculo que comparte con sus correligionarios es una serie de improvisaciones en las que el público forma parte importante, y abróchense los cinturones... NO ES UN MONÓLOGO.... Si algo tiene es que es un espectáculo coral en el que todos participamos, hasta el público.
.
Si teatro es hacer que las actuaciones formen parte de los efectos especiales, eso es lo que hacen estos queridos amigos.
Los personajes se suceden uno tras otro, y nos enseñan la vida en el escenario, con un objetivo fundamental... HACERNOS REIR, y doy fe de que lo hacen.
El decorado es de inexistente alta definición, pero la imaginación hará el resto, y este espectáculo está vivo, como teatro que es, así que cada vez será diferente.
Además lo más importante es que no se puede ni comprimir ni digitalizar, las sonrisas y el calor del público son algo que quedará en nuestra memoria analógica, y no nos lo podremos llevar en un pendrive...
Os recomiendo que los jueves hagáis un hueco y vayáis al Minusa Club en la calle Valencia 166.
LA DIVERSIÓN ESTÁ GARANTIZADA.... Vayan y déjense sorprender.
Gracias Improcedentes, por hacerme dejar de ser cabreado....
Atentos a sus sonrisas, porque estos chicos darán que hablar...


No hay comentarios:
Publicar un comentario